Seguro Consultas y exámenes
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Estás en el sillón, sin hacer nada fuera de lo común, y de pronto sientes que el corazón da un salto o se acelera por un par de segundos. Se pasa solo. ¿Fue algo sin importancia o debiste prestarle más atención?
Las palpitaciones cardíacas -esa sensación de latidos fuertes, rápidos o irregulares- están entre los motivos de consulta más frecuentes en cardiología, y la mayoría de las veces no corresponden a nada grave. El problema es que "la mayoría de las veces" no es lo mismo que "siempre", y distinguir un caso del otro no siempre es tan simple como parece.
Si quieres resolver esta duda con una consulta y los exámenes adecuados, puedes cotizar tu Seguro de Consultas y Exámenes aquí.
Casi todos hemos sentido alguna vez que el corazón "se salta un latido" o se acelera sin razón aparente. No es tu imaginación, y tampoco eres el único al que le pasa, es de esas cosas que casi nadie comenta hasta que le pregunta a alguien más y descubre que le pasa lo mismo.
En Chile, las enfermedades del sistema circulatorio son, según el Ministerio de Salud, la primera causa de muerte en el país y en el mundo. Suena alarmante, pero no debería serlo frente a una palpitación puntual, pues la inmensa mayoría no tiene nada que ver con una enfermedad cardiovascular seria. Y ojo con esto: la sensación en sí no te dice nada sobre qué tan grave es. Un corazón sano también da sustos, y lo que sí necesita revisión, muchas veces, no avisa con nada.
¿De dónde salen entonces, si no son señal de alarma? Del estrés, la cafeína, el ejercicio intenso, la ansiedad o, muchas veces, de simplemente estar más pendiente de tus propios latidos de lo normal, según explica la enciclopedia médica MedlinePlus. Y muchas veces coincide más con el ritmo del día que con nada del corazón en sí: un lunes con demasiado café y poco sueño, una presentación importante, una notificación que te sube la adrenalina de la nada.
Cualquiera de esas cosas puede hacer que sientas el corazón "más presente" de lo habitual, sin que eso signifique nada preocupante. Si desaparece tan rápido como llegó y no viene acompañada de nada más, probablemente sea eso: tu cuerpo reaccionando a algo pasajero.
Una arritmia es una alteración del ritmo eléctrico del corazón. Late más rápido de lo normal -eso es una taquicardia, sobre 100 latidos por minuto-, más lento, o de forma irregular. Sin embargo, no toda palpitación es arritmia, y no toda arritmia se siente como palpitación. Hay arritmias que pasan completamente inadvertidas y solo aparecen cuando alguien te hace un examen por otro motivo.
Dentro de las arritmias hay distintos tipos, según en qué parte del corazón se originan. Las que nacen en la parte superior, las aurículas, suelen ser las menos preocupantes. Las que se originan más abajo, en los ventrículos, son menos frecuentes pero piden más atención médica.
¿Y cómo se puede diferenciar una de la otra? Con el examen. Sin embargo, las condiciones en las que se toma cambian el resultado. Un electrocardiograma hecho en la consulta, justo en un momento en que no sientes nada raro, puede salir perfecto aunque exista una arritmia de fondo.
Por eso, para atrapar un episodio esporádico, casi siempre hace falta un Holter de 24 horas.
Consulta a un médico si las palpitaciones vienen con dolor en el pecho, falta de aire, mareos, visión borrosa o desmayos; si duran varios minutos o se repiten seguido; o si tienes antecedentes de enfermedad cardíaca, hipertensión o problemas de tiroides.
Si es una palpitación aislada, breve y sin nada más asociado, casi nunca es urgencia. Pero igual vale la pena mencionarla en tu próximo control, aunque te dé la sensación de estar exagerando. La mayoría de las veces el médico solo necesita escucharlo para descartar algo, y ese minuto de conversación puede ahorrarte semanas de duda.
Un cardiólogo, con el examen que corresponda a tu caso -ECG, Holter o pruebas de tiroides-, es quien realmente puede decirte si lo que sientes es normal o necesita seguimiento.
Porque no siempre basta con "hacerse un examen". A veces hay que repetirlo, cambiar de método, o simplemente insistir un poco más de lo que uno esperaba para tener una respuesta clara. Y ese "insistir" tiene un costo con cada consulta, cada examen y cada visita adicional.
Nuestro Seguro de Consultas y Exámenes está pensado justamente para acompañarte en el proceso completo, con sus vueltas y repeticiones, sin que el costo de cada paso adicional sea una razón más para postergarlo.
Si sientes que tus palpitaciones merecen una revisión, puedes cotizar aquí y avanzar con el respaldo de un cardiólogo cuando lo necesites.
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